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Bajo la superficie de Yucatán se extiende un laberinto entramado de túneles que son obra de una antigua civilización ansiosa por compartir su espacio con los dioses del inframundo. Las grutas subterráneas fueron lugares sagrados para los mayas y son bastante impresionantes. Sus abundantes formaciones naturales de roca hacen sentir a sus visitantes un nuevo mundo, de la aventura, de la belleza pétrea y el misterio.

Loltún

En maya significa “Flor de Piedra” se ubican al sur del Estado, se ha encontrado evidencia de asentamientos humanos de hace 400 a 700 años. Los mayas las utilizaban para proveerse de arcilla, con la que fabricaban sus utensilios, y, también, como centro religioso y refugio. Otro atractivo de mucho interés son las pinturas rupestres: en un muro se aprecian manos en negativo, en otro se localizan pinturas más elaboradas que representan rostros, animales y grecas escalonadas. En la galería hay una enorme bóveda conocida como la Catedral.

Calcehtok

Es uno de los más asombrosos centros urbanos de la misteriosa civilización maya. Localizada a sólo 22 kms de la ciudad de Mérida, esta zona arqueológica atesora una increíble cantidad de construcciones de piedra, como El Palacio y El Templo del pedestal, además de la Casa de las Siete Muñecas, donde puede presenciar un hermoso espectáculo que el sol regala durante los equinoccios de Otoño y Primavera: la impresionante proyección del mascarón del dios de la lluvia, Chaac, una de las más importantes deidades de la rica cosmogonía maya.
El bellísmo cenote X'lacah, se encuentra rodeado de una sorprendente variedad de plantas y animales, muchos de ellos únicos en su género.

Balankanché

Localizadas a 6 Km al este de Chichén Itzá, Balankanché era un sitio sagrado para los antiguos sacerdotes Mayas, quienes visitaban las cuevas para realizar rituales en honor de Chaac, dios de la lluvia. Cuando se exploró el interior por primera vez, se encontraron incensarios, estatuillas y otras ofrendas. La enorme estalagmita que se encuentra en la cámara principal rememora una ceiba, árbol sagrado de los Mayas.